¿Cuántas mujeres hay por cada hombre?

Contenido: las estadísticas de población por sexo en nuestro país
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Eso de que hay siete mujeres por cada hombre parece más que todo un chiste hecho por varones para justificar su poco disimulada infidelidad, pero de tanto repetir esta falacia terminó pareciendo una verdad, y hoy en día la gran mayoría de las personas, sean hombres o mujeres creen que realmente hay varias mujeres por cada hombre, como si esto fuera una verdad universal.

Hay que revisar las estadísticas para conocer la verdad. La estadística es una disciplina que básicamente se encarga de contar, agrupar y relacionar numéricamente los sucesos. La estadística aplicada al estudio demográfico o poblacional se encarga de llevar el registro y contabilidad de todos los fenómenos relacionados con la salud, la economía, la productividad, la vida y condiciones sanitarias de un grupo humano. Es un hecho que se conciben y nacen la misma cantidad de niños que de niñas, sin embargo la proporción natural de 50% hombres y 50% mujeres puede variar por causas culturales, como por ejemplo una guerra entre clanes o tribus, que diezme la población masculina dejando predominio numérico de la población femenina o el homicidio selectivo de recién nacidas hembras en culturas primitivas que determina que los varones superen en número a las hembras.

En nuestro país el porcentaje aproximado de hombres es de 49,5% y el de mujeres es del 50,5%, esa pequeña diferencia del 1% a favor de las mujeres se debe a que las mujeres alcanzamos mayor longevidad, es decir vivimos más tiempo que los hombres.
En el Estado Portuguesa, las estadísticas proyectadas para el 2010 señalan una población constituida por un 49% de mujeres y un 51% de hombres, tal vez debido a que en nuestro estado el trabajo en áreas agrícolas llama la atención para un pequeño porcentaje de inmigración masculina que busca empleo.
La reflexión que salta al análisis es que para cada persona hay una pareja, cada hombre y cada mujer tiene el derecho de vivir en pareja, de formar una familia con su compañero y de que no es necesaria la competencia de las mujeres por los hombres, puesto que no hay “escasés de hombres” en nuestro país.